Cerca del 20% de los adolescentes pueden adherirse a la automutilación

Brasilia, Brasil… [ASN] Estudios mundiales indican que la automutilación, o self-cutting, es algo creciente entre adolescentes y que causa preocupación. En un artículo del sitio Child Development Institute, la psiquiatra Gail Fernández explica que es más común ese tipo de lesión a partir de los doce años. En Brasil, la especialista Jackeline Giusti, que tiene un doctorado sobre el tema de la automutilación, estima que en torno de 20% de los estudiantes adolescentes manifestó o todavía manifiesta ese tipo de comportamiento. En la práctica, lo que muchos jóvenes hacen son cortes en los brazos, piernas y tronco con el uso de láminas o cuchillos.

Causas posibles

Para Jackline, que es psiquiatra asistente en el Servicio de Psiquiatría de la infancia y adolescencia de la Universidad de Sao Paulo (USP) y estudia el asunto hace más de diez años, el problema presenta un crecimiento y una exposición progresiva en las redes sociales. La automutilación, para la especialista, no es necesariamente una intención de suicidio como se pensaba en el pasado. Puede tratarse, por otro lado, de situaciones de mucha tensión que muchos adolescentes no logran enfrentar. En ese caso, el acto de cortarse funcionaría irónicamente como un alivio y no algo para causar dolor. Es necesario entender que en esa fase de la vida, muchas personas quieren experimentar cosas nuevas para intentar enfrentar las dificultades como presiones sociales o crisis de relaciones con los padres. Esos factores siempre existieron en la vida de los adolescentes; la diferencia es que ahora están intentando resolverlos de otras formas y la salida que adoptan es la mutilación”, comenta la psiquiatra.

Otro psiquiatra, Pablo Canalis, agrega que “la falta de estructura familiar es una constante en los adolescentes que se automutilan, pero también hay casos de cutting después de decepciones amorosas, grandes frustraciones, eventos muy estresantes o relacionados con la depresión, trastornos de personalidad o enfermedades con manifestaciones psicóticas”. Canalis agrega que “la Biblia provee de manera muy clara todas las pautas preventivas y terapéuticas para este tipo de exteriorización del sufrimiento. Primero en las relaciones familiares, donde orienta a los hijos a ser obedientes, respetuosos y colaboradores con los padres, pero también habla que los padres deben amar a sus hijos y no provocarlos a ira. Eso nos ayuda en la hora de elegir amistades, lo que evitaría ambientes inadecuados. Estimula y orienta en el cuidado del cuerpo como habitación del Espíritu Santo y que este es fundamental para nuestra salvación. Nos ayuda a combatir la soledad, la ansiedad, las frustraciones, la angustia, y nos provee una esperanza fundamental en la construcción de una vida plena y feliz”.

Tratamiento necesario

Generalmente, el self-cutting es una práctica asociada a cuadros de depresión y ansiedad. Por esa razón, los profesionales recomiendan el tratamiento psicoterápico, combinado muchas veces con el psiquiátrico. “Nunca, nunca se debe ridiculizar o menospreciar la situación. La automutilación es una demostración de mucho sufrimiento y, por eso, debe tratarse especialmente con amor y cuidado, sin eliminar los límites para no provocar la manipulación de la víctima”, afirma Pablo.

Jackline Giusti recuerda que la psicoterapia, a veces combinada con el uso de medicamentos, puede conducir a una mejora del cuadro clínico de la persona en hasta un año. En el ambulatorio del Hospital de Clínicas, en que ella atiende a pacientes que se automutilan o usan drogas, de cada diez por lo menos siete llegan cortados. Pero su actuación demuestra que es posible revertir los casos para que el comportamiento no prosiga en la fase adulta. “Al notar el problema es necesario buscar ayuda rápidamente. Así, la situación puede restringirse a un período solo en la adolescencia y no continuar”, resalta la especialista.

Síntomas principales del self-cutting:

  • Uso de ropas largas en verano y muchas pulseras en el brazo.
  • Intento constante de cubrir los brazos, piernas y tronco sin razón aparente
  • Presentación de muchas cicatrices sin una explicación convincente.
  • Síntomas asociados a la depresión y ansiedad.

[Equipo ASN, Felipe Lemos]