Estudio de la Biblia

Vivimos en un mundo donde abundan diferentes clases de libros, literatura, periódicos, revistas y demás escritos que impactan la vida del lector.

Uno de los libros más vendidos en todo el mundo y leídos en casi todos los idiomas es la Sagradas Escrituras, la gran pregunta es ¿Todavía es importante? “La palabra de Dios es suficiente para iluminar la mente más entenebrecida, y puede ser entendida por los que tienen el deseo de comprenderla” (Ev. p 190).

“La Biblia es la voz de Dios hablándonos tan ciertamente como si pudiéramos oírla con nuestros oídos. La palabra del Dios viviente no solo está escrita, sino que es hablada. ¿Recibimos la Biblia como el oráculo de Dios? Si nos diéramos cuenta de la importancia de esta palabra, ¡con que respeto la abriríamos, y con qué fervor escudriñaríamos sus preceptos! La lectura y la contemplación de las escrituras serian consideradas como una audiencia con el Altísimo” (LC, P. 134)

Isaías advirtió al Israel apostata contra el apartarse de la autoridad de la ley y los profetas para buscar el concejo de médiums y espiritistas (Isaías. 8: 19) En los tiempos del Nuevo Testamento otras fuentes de autoridad amenazaban con usurpar la autoridad definitiva de la revelación bíblica. Una de ellas es la Tradición. Pero Jesús indico claramente que las escrituras están por encima de la tradición. (Mat. 15: 3, 6) Pablo rechazo enfáticamente la tradición y la filosofía humana como normas definitivas de la verdad para el cristiano (Col: 2, 8).

La Biblia presenta que no solo la naturaleza, sino también nuestra mente y nuestras emociones también se han deteriorado desde la caída; pero incluso antes, no podría haber confiado ni en la razón ni en la experiencia humana separadas de la palabra de Dios (Gen. 3: 1-6). El hombre más sabio de la historia manifestó: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Prov. 14: 12)

“En la actualidad los hombres se han alejado mucho de sus doctrinas y preceptos, y se hace muy necesario volver al principio protestante: la Biblia, únicamente la biblia, como regla de la fe y del deber” (CS, P. 217).